Posteado por: Preludios de Debussy | 19 octubre, 2007

6. Des pas sur la neige

PASOS SOBRE LA NIEVE

Al día siguiente de esta visión de calor y alegría. Debussy escribe estos treinta y seis compases de silencio, impregnados de una soledad inefable. Como si nos arrastrara de repente lejos de toda presencia humana, lejos de toda vida incluso, a un rincón del campo desierto en el que un ser sin rostro ha dejado el rastro más precario, el más frágil de su paso, que una sola brisa de viento borrará enseguida… Debussy precisa que el ritmo de la pieza debe tener el “valor sonoro del fondo de un paisaje triste y helado…” Sobre este fondo crepuscular, se escucha una melopea lastimera en el modo pentafónico de re (Triste y lento, re menor, 4/4). Una segunda idea, apenas sugerida, roza sol bemol mayor, antípoda de la tonalidad principal. La indicación del compositor en el momento de su fugitiva reaparición: “como una tierna encarnación, ya pálida e inalcanzable de aquel, o mejor aquella, que pasa por aquí… Después, la visión se borra poco a poco en una bruma muerta… Debussy no ha sobrepasado nunca esta indecible emoción, realizada con tan pocas notas.

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Responses

  1. […] Treinta y seis compases de silencio, impregnados de una soledad inefable […]

  2. Poética descripción, felicidades… son las palabras precisas. Quisiera saber si tuene usted un poco de información (y puede compartirla) sobre cómo funciona la armonía en el preludio. Saludos!


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